Como estoy teniendo una semana cargada, me dedico a una especie de refrito. Este post salió a la luz en septiembre de 2008 pero apenas unos segundos, ya que me arrepentí de haberlo publicado. Muchos días atrás lo redescubrí en el Google Reader y noté cómo el tiempo había cambiado tantas cosas en la zona. Ofrecemos una edición resumida:
(...) Estaba solo con un precario bombo al que lo hacía sonar derramando cánticos, a mi suponer a una cuadra de distancia, rebeldes. Él formaba parte de una clase oprimida con historia en el país: la del "Che Pibe". Siempre se lo veía de aquí a allá, obedeciendo órdenes de despóticos patrones hasta que llegó el momento de rebelarse.
(...) Comenzó a protestar, a denunciar y a guevarizarse. Era el Che, pero pibe. El Che Pibe.
(...) - ¿Hasta donde llegará nuestra lucha? - indagué.
- Hasta Victoria siempre - me dijo con sonrisa socarrona. Era un hecho, ¡era la reencarnación del Che!
- Hasta la victoria siempre era - corregí sólo para hacerme el superior.
- No, bostero amargo, hasta Victoria siempre. ¡Aguante el Matador!
Volvió a tocar el bombo y cantó estrofas ofensivas a Boquita sacando a relucir su trapo rojo, pero en el que noté en cada uno de sus lados otro color: el azul. Azul y rojo, los colores de Tigre. Y le había ganado a Boca, lo que hay que aguantar. - ¡Hijos nuestros! - me carga y yo no me iba a quedar callado. Hasta que vino la barrabrava, me sacaron a patadas y el Che Pibe se fue tomando una botella.
O el muchachito cedió porque Massa lo estaba mirando o era que tenía razón el viejo anarquista de La Patagonia Rebelde que vaciaba las botellas de alcohol porque arruinarían la revolución.
¡Cómo cambian las cosas en un año y algo! Cristina y Massa, íntimos. El intendente con el slogan a lo Gran Hermano "... te está mirando", cuando ahora le piden que mire más las calles (y que ponga mano dura). El Club Atlético Tigre ganando partidos...
Lo que es el destino... Tal vez hasta el Che Pibe se aburguesó e hizo campaña para De Narváez.




