FIJATE LO NUEVO

jueves, 27 de marzo de 2008

El libro gordo de Peteco


DÍA 1 DEL PARO

Querido diario: soy un pequeño chacarero perjudicado por el Gobierno. Y hago paro. Como no trabajo, entonces me pongo a escrebir esto, a mí no me va ir al corte. Soy fiaca y tengo sangre santiagueña. Aprovecho pa' no laburar, como el enemigo el próximo feriado. Sí, porque tengo poderes sobrenaturales también... más tarde me encargaré de contartelos. Me llamo Peteco, sí, como Carabajal, pero que desafina tocando la bocina.

Bueno, voy a empezar a escribir estas líneas porque la Krishtina nos metió las retenciones, una medida que me indigna, y que me hace recordar cuando mi mujer retenía líquido... me escondía el vino.

SEMANA SANTA

Querido diario: suerte que no sos un diario como Página 12 que dice que lo que hacemos es un Piquete Benz (sí, me mandaron a punta de facón, pero el gobierno se ocupa más del fasón). La verdá que nunca pensé que yo era miyonario, y lo peor es que me doy cuenta ahora que me quita la guita Lustó. ¡Ahijuna! Acá la gente me anda diciendo de todo porque no la dejo pasar. Chau, te dejo de escrebir, me voy a robar un poco de carne que hay en los camiones. Uh, Bergoglio me manda un mensaje diciéndome que no tengo que comer eso porque es Semana Santa. Me dice también algo diálogo o no sé qué, pero me llega un mensaje del Gobierno ("si te vas en Semana Santa, VOLVÉ") inmediatamente y no lo termino de leer...

DÍA 12

Querido diario: una vaca se hizo caca. Estoy tan aburrido que escribo esto, jejejeje. Y bueno, si querés hechos noticiables diste con la persona equivocada. Sino no sería un gaucho, sería Sergio Lapegüe.

DÍA 13

Querido diario: habló la Kris y saltó con cualquiera, como yo el día 12... La gente en Buenos Aires también se sintió afectada por lo que nos dijo y salió con cacerolas. "Se armó la Gorda" dijo un Fernández allá, culpando como siempre a la oposición. Mendieta le diría a Inodoro: "¡Qué lo Carrió!"

DÍA 14

Querido diario: ¡qué bajón! no pasa nada sobrenatural para poder contar mis poderes: Scioli dice algo y no le dan bolilla, el díalogo no se hace presente (aunque eso más bien parecería un milagro) Mejor me dejo de paros agrarios y vuelvo con el chupacabras y las vacas mutiladas y soy Best-Seller. Adiós.



¡Volvé cuando quieras! El dialogo, acá abajo donde dice Nº Cayeron bajo.

jueves, 20 de marzo de 2008

La revolución preadolescente

ES CAER BAJO presenta una nueva entrega de:

"COSAS QUE A KAZ NO LE PASAN O QUE NO SE ACUERDA BIEN PERO LAS ESCRIBE IGUAL"

Iba caminando por la calle y me encontré con un pibe que conocía de cara nomas. Nos saludábamos algunas veces, cuando nuestras miradas no querían esquivar a las del otro. Se lo veía cada vez menos con su mamá, aunque más tiempo en la calle. Bueno, calle es un decir, mejor dicho en la puerta del cyber. Al grano, ese día me lo crucé y hablamos de cosas que no vienen al caso hasta que, luego de un prolongado silencio, me dijo: "soy un preadolescente". No puedo especificar cuántos años tenía, podría tener 12 como 9, pero era cierto ya que, y todos los sabemos, ahora se acabaron los chicos: ahora son todos preadolescentes. Lo raro es que tome conciencia de que era un preadolescente. Ante la confusión de esa edad él ya se definía como tal.

Quise indagar sobre eso y él fue directo: "tengo que saber quién soy porque así la revolución va a triunfar" "¿Qué revolución?" pregunté. "Mirá este folleto, te lo hice hasta con el nombre de tu blog porque sabíamos que vendrías."


Me dijo: "cuando llegue al poder seré Patricio Rey, porque escuchamos a los Redondos pero todavía seguimos viendo a Bob Esponja"

Lo miré fijo y pensé lo mismo que usted. Pero no, ¡este no es un posteo sobre lo mal que pega el paco en los chicos de mi barrio, no! El pibe había creado una fuerza revolucionaria con sus compañeros de escuela y pensaba que esto era posible y no una utopía.

Se fue al ratito. Un amigo de él me habló. Me comentó que él era más bien reformista y que sólo pedirían algunos cambios a la sociedad, por ejemplo, de cambiar la grilla de programación y poner a Cartoon Network y a MTV pegados y quizá colocar a The Film Zone por allí, pero no precisamente para ver a la Familia Ingalls. " mentendé" me dijo, entrado ya en confianza. Me habló de más propuestas pero me aburrí ante su amnesia al recordar términos específicos de Política y por esa actitud de hacerse el superior conmigo.

Pero en fin, no acusen a los preadolescentes de querer llamar la atención, porque lo hacen con sustentos ideológicos. Aunque sustentos más bien capitalistas y más conformes de lo que ellos creen con el sistema. Pero bueno, para qué se van a meter a militar en el PO... Son pibes después de todo.

No creo que triunfe esta revolución así que quedate tranquilo, conservador. Y conservador dícese del que tiene 30 pero dice 29... O 40 y dice 39...


Volvé cuando quieras, hasta la victoria siempre.

sábado, 15 de marzo de 2008

"Que vuelvan las cartas y los lentos"

ES CAER BAJO presenta:

“COSAS QUE A KAZ NO LE PASAN O QUE NO SE ACUERDA BIEN PERO LAS ESCRIBE IGUAL”

En una íntima charla una amiga, que se había ido a vivir sola hacía un par de meses, me mostró su última factura de teléfono. La exhibía cual trofeo de guerra, yo pensaba, porque era su primera cuenta para pagar, algo que denotaba su independencia. Pero no. Era porque, “se había levantado al de la factura”. ¿Lo qué? Sí, leyó bien. Me mostró el costado de la factura, en donde dice "INFORMACIONES ÚTILES" (esas que están siempre en blanco) y sin perder un minuto lo leí:

"Estimada cliente de Telerman Telecomunication Company: espero que usted sea señora, o en el mejor de los casos señorita, pero sé por buena fe que usted no es un hombre. Es intuición masculina, como la femenina pero que se adapta a estos casos y a otros (como quién le va a pegar en un tiro libre, si es de cabeza o de chilena, etcétera). Estoy hablando de fútbol, aclaro porque seguro que no entendió nada. Bueno, al grano: yo presiento que usted es una dama y que no tiene un marido/novio que me va a venir a romper mi hermosa carita. No, yo nunca me equivoco.

¡Upa! Me dicen acá que corte el chamuyo porque me olvidé que había leído su nombre en la factura y sé que es soltera y vive sola en Martínez, ya que tenemos todos sus datos porque... uh, me dicen que no hable más de eso también.

En fin, si se piensa que soy Telerman, la pifió. Él sólo es la cara marketinera de este emprendimiento manejado por empresarios chantas como todas las empresas. No soy Telerman: yo, en cambio, soy el mejor candidato para su amor: tengo un título, me queda un poco de pelo, y lo mejor, no soy afrancesado.

Pero como no soy Telerman, me falta un poco de Actitud (Bs. As.), por eso no voy a su casa aunque tenga registrada su dirección. No me animo. Por ello le escribo acá como le hacía su abuelo a su abuela (o a la primera novia), mediante cartas. Si vuelven los lentos, que vuelvan las cartas, que se vayan los mails, fotologs y blogs. Eso sí, las palomas mensajeras no, porque con esto del calentamiento global por ahí se confunden y en lugar de darsela a usted se la dan a Baby Etchecopar...

Usted pensará que este texto se las escribo a todas. ¡BIP, ERROR! Las facturas no vienen todas iguales para todas. ¿O cree que todos hablan lo mismo que usted y le vienen $569, 90 todos los meses? ¿Entonces por qué pensar que le estoy hablando a alguien más?

¿Qué más acotar? La quiero. SU FACTURA VENCE EL 8 DEL CORRIENTE, PAGUE EN TÉRMINO.


Después de leerlo, estuve un rato charlando y me fui. Después ella, a escondidas de todos porque le da vergüenza, llamó a esos chats telefónicos gratis. No se pudo comunicar. Llamó al "amigo": número bloqueado. Me llamó a mí: habló conmigo (no soy ninguna amenaza parece y encima fue por equivocación) Por el problema tuvo que llamar al Centro de Atención al Cliente...

Ya se imaginan lo que habrá pasado ahí...


Volvé cuando quieras, pero si querés levante, llamalo al Dolape. Un abrazón.

lunes, 10 de marzo de 2008

Sobre el pancho, las ilusiones y la lluvia


El sábado me levanté y el día estaba espléndido. Uh, perdón, me vi si me había convertido en una vieja, pero no, quedense tranquilos. Sigo, un nuevo sábado se asomaba, el día estaba despejado, no hacía ni frío ni calor, todo bien. Me sentía un buen burgués en épocas de bonanza: me disponía a disfrutar del día panchamente justamente, comiendo unos panchos y planificando, en este caso, una salida nocturna. Sin embargo, y ese "sin embargo" cortó mi felicidad de prosperidad, el día cambió radicalmente.

A la tarde empezó la lluvia, amigo bloguero.

Entonces a uno, le queda una sinsabor bárbaro. Una sensación mala en el estómago (ojo, los panchos estaban en buen estado). Y le agarra a uno ese deseo de poder creer en algo, aunque sea en que se mantenga bien el día. "Necesito una ilusión" pido para mis adentros, creo yo inútilmente porque nada que me ilusione va a salir desde mi cuerpo. Por lo menos desde el mío, claro.

Entonces se me vino el antojo de querer tener una ilusión. "¡Quiero una o el bebé me va a salir con cara de ilusión!", diría si fuera una mujer embarazada. Uh, digo yo, qué feo que el nene te salga con cara de ilusión: una cara berreta sonriendo las 24 horas aunque lo tilden de estúpido por la inmutable expresión. Todos sus compañeros del primario se reirían de él y él, fiel a su cara, dirá que algún día crecerán, que todo va a estar bien. Hasta que llegue a la secundaria y se convierta en un potencial "Junior" o "Pantriste" pero, claro, a la inversa.

Volviendo a la ilusión, los argentinos vivimos defraudados por el sistema político, de promesas que no se cumplen, de candidatos opositores que no son al final. Pero ahora este gobierno va demostrando lo contrario... con los índices ilusorios de la inflación, los bolsos aparecen en los baños por arte de magia, etc.

Pero no era mi intención hablar de política. Yo quiero ilusionarme con algo posible, tampoco soy un gil. Tampoco con el mundo sin abogados ni con que le peguen una vez los del servicio meteorológico. Yo insisto en el simplismo. Que no llueva nomás. No me ilusiono con viajar a Europa. No.

En fin, uno se ilusiona y se ilusiona mal: quiere trivialidades y que éstas no se den te causa una frustración más grande que la del tipo que sueña con que un día Pamela Anderson le diga "gordo divino". Porque el tipo sabe, en el fondo que nunca le va a pasar. Pero yo tengo casi realizada esa ilusión, hay muchas portabilidades de que suceda y ¡paf! no pasa.

A la noche paró de llover, usted dirá. ¡Peor! Yo lo que quería era que el día se mantuviera, y que se mantenga lloviendo ya que estaba... porque ya había cancelado todas las salidas.



Volvé cuando quieras, no te pido en el próximo post si tenés mucho laburo, este no es el "Gracias por su compra, VUELVA PRONTOS" de Apu. Pero tengo la ilusión de que vas a volver rápido. Uh, ¿se me rompió otra ilusión?

martes, 4 de marzo de 2008

Senilidad, chistes en desuso y héroes con pies de barro


Alejandro Dolina dijo alguna vez que el contar chistes malos, y contarlos una y otra vez (a veces sin recordarlo) da cuenta de la senilidad de aquella persona. Cuando lo escuché decir esto, se me vinieron a la mente escenas de la vida, no por parte mía claro, porque soy joven - y unos de los más jóvenes de esta blogósfera - pero sí de personas que las tenía uno en el pedestal, quizá no muy alto pero en un pedestal accesible, con bajas expensas y vista a la Villa 1-11-14.

Por ejemplo, un profesor del club se hacía el canchero con nosotros, pero a la hora de contar un chiste, pobre, no estaba tan canchero que digamos. Sus remates generaban una sonrisa fingida y hasta de limosna, y ¡eso es! ya cuando uno no le dice al otro "aprendé a contar chistes", sino que se ríe de compromiso (y no es el jefe de uno, por supuesto) es que uno ya percibe la senilidad en el otro, sin saberlo.

Otra, mi profesora de Lengua de 9no Año. Yo la respetaba y hasta admiraba mucho, (casi me publica un libro, con eso les digo todo) pero desde que ella tuvo la indiscreción de contarme a mí y a mi compañero de banco el chiste del animal que es dos animales a la vez (el gato, porque es gato y araña) su imagen quedó arruinada. Yo iba a largar esa risita mendiga pero a mi amigo se le dio por decirle por lo bajo "como tu hermana, que es zorra y cobra". Se desató el jajajaja y la profe se pensó que nos había causado gracia su chiste. Problema solucionado, y el autoestima de la tícher, a salvo.

También está el típico capo de los barcitos que se hace el picarón con los amigos, pero cuenta un chiste viejo y ya lo empiezan a mirar raro, sube la ingesta de alcohol en el lugar. Sus amistades ahogan su incertidumbre en el alcohol. Se preguntan: "SI ESTO LE PASA AL RUSO, ¿QUÉ VA A SER DE NOSOTROS ENTONCES?" De ahí que sacan la melancolía de esos bares que percibe un pibe como yo.

Los chistes de los seniles van desde lo más inocente a los chistes zarpados. Pero cuando hablo de chistes zarpados hablo para la década del '70. Éstos últimos incluyen siempre clásicos de suegras que, como ya lo decía Fontanarrosa, ya son chistes viejísimos en épocas en que el concubinato ya está pasado de moda...

Pero bueno, es la ley de la vida (no digo por lo senil sino porque los maté a estos dos personajes con lo que dije). ¡Un cuack para todos ellos!

Por las dudas no la remato con un chiste.

Volvé cuando quieras, si recordás el camino. Pero cuando este blog ya cumpla sus 70 añitos (?), ya no es conveniente que vuelvas por lo que acabás de leer... Un abrazo.