FIJATE LO NUEVO

martes, 20 de mayo de 2008

Educar al soberano

Sabido es que la educación es un derecho de todo ser humano y una indiscutible arma contra la tiranía y los atropellos gubernamentales. Por ello, se deben tener en claro los fines y los métodos de esta educación para lograr buenos resultados. Resume esto Ernesto Sábato: "la ley que de ahora en adelante será obra del Pueblo, no debe estar a merced de las opiniones de los ignorantes"

No triunfará la Revolución (Francesa) si, desde el jardín, continúan entornándose canciones o himnos, como más le guste, que glorifiquen a la monarquía, de parte de los conservadores educativos.

Ejemplos sobran: "La reina Batata": canción puramente contrarrevolucionaria que sugiere un origen por el 1815. La letra cuenta que un cocinero que piensa clavarle un cuchillo a la Reina (clara evocación a la guillotina). Pero luego llega una niña (utilizando nuevamente a los infantes como recurso político) que salva a la monarca de sus garras y la coloca en un plato (se sofoca la Revolución)

"Manuelita" es una invitación a abandonar estas tierras donde se respira el aire de la libertad (jurídica) por una absolutista París.

Sin embargo, el problema no es María Elena Walsh: con letras como "El Reino del Revés" se puede inferir que cambió de posición y hoy milita por la "libertad, igualdad y fraternidad." Hasta se la habría visto sentada en el sector izquierdo del ala. "Por ello escribió libros que la extrema Derecha consideró subversivos, como Operación Masacre", explica Homero Simpson.

Sin embargo, la nueva escuela de educadores de Nivel Inicial fomentan canciones que no sólo nos llevarán a la Victoria sino que también proclaman la lucha obrera e impugnan al maltrato laboral. Hoy se escuchan en jardines:

Los maderos de San Juan
piden pan, no les dan,
piden queso, les dan un hueso,
y se les atora en el pescuezo
y se sientan a llorar
en la puerta del zaguán.

Riqui, riqui, riqui, trán.


Como diría Perón: "la más maravillosa música."

¡Volvé cuando quieras!

lunes, 12 de mayo de 2008

/paulnotdead

¿Notaron que los flogers siempre usan los mismos nombres para sus flogs? Ejemplos que no pretenden ser direcciones reales:
/booluuudda (OK, si vos lo decís)
/picoo_dulllceee (acá el problema no es el chupín, sino el chupetín)
/electroodanceee (acá el problema es cuando no hay éxtasis)
/nombrenotdead. Paremos en este:
Se supone que sí estás vivo si te la pasás actualizando el fotolog cada 20 minutos, así que no hace falta la aclaración, otra aclaración además del "no preguntes por effes, porque te doy por reverse." Además no sos Paul Mc Cartney, o el sosias mejor dicho, que tendría que ir diciendo por doquier cual un paranoico que no está muerto. Sí, porque dicen que Paul palmó ya en 1966 en un accidente de tránsito. Y luego fue reemplazado por un tipo igual. No, esto no es una "Cosa que a KAZ no le pasa...", es una leyenda urbana que muchos creen que es verdad. ¿No me creen? Sigan leyendo. O mejor, entren a esa página que les dejé.

BREVE EXPLICACIÓN DE LA MUERTE DE PAUL MC CARTNEY, POR EL SOCIÓLOGO NO CONVENCIONAL EMILIO DURLOCK

Al parecer Paul habría muerto manejando un auto, aunque muchos digan que no: que en diciembre del '65 tuvo un accidente con una moto y se cortó el labio nomás. Miren lo que les digo: "ja, ja". Yo también hace una semana me apreté los dedos con la puerta y al otro día me explotó una bomba molotov en el inodoro. Es decir, un accidente no quita al otro. La cosa es que Los Beatles no podían perder un integrante y, por consiguiente, la fama y los cambios que estaban provocando en la juventud, así que hicieron un casting y encontraron a uno igualito, desaparecieron de los escenarios un rato... y así fue cómo engañaron a la sociedad.
Pero Paul fue práctico: cuando uno le tiene que pagar 33 millones de euros a una ex, alguno le diría: "Noo, matate..." Pero el hombre ya estaba muerto. Así que se ahorró el trámite.
Repitiendose la historia, en otro punto del planeta, quizá por la globalización: River queda eliminado con San Lorenzo, éste con dos menos, y en 20 minutos. Un hombre en el bar dice: "Si fuera un jugador de River me querría matar". Otro le contesta: "No, si esos jugadores son todos unos muertos..."
--------------------------------------------------------------------------

¡Volvé cuando quieras! ¡Elvis está vivo!

lunes, 5 de mayo de 2008

060 línea de encuentros

Pancracio (ponele que se llamaba así, uno nunca sabe cómo se llaman las personas con que uno viaja en el colectivo) se bajaba en Panamericana y Márquez. Él, gran batallador de espacios libres en el pasillo, había logrado llegar primero a la puerta trasera. Se adueñó, de este modo, del timbre y se sintió poderoso al decidir cuándo debía tocarlo, ante la incertidumbre de los que también se bajaban en esa parada. Por ejemplo, disfrutó cuando una voz femenina sumamente deteriorada le preguntó: "¿Bajás en la próxima?" Asintió, no con palabras, sino haciendo sonar el timbre. Finalmente la puerta se abrió.

Nuestro Pancracio (Pancry, para los amigos) no era un buen entendedor con pocas palabras. Ergo, cuando leyó el típico "Mire atrás al bajar", miró para atrás, ¡pero suyo, no atrás del bondi en la calle! Y al ver sobre sus espaldas - aún no había descendido - notó que había una mujer hermosa. Quedó encandilado. Y ella era la que le preguntó si se bajaba o no. Era una bella joven con voz de vieja. Pero le importó un comino. Es más, se subió de vuelta al colectivo y la dejó pasar primero.

Pero el chofer cerró la puerta por la demora. Fue el momento en que más insultos cosechó Pancracio en su vida. Trató nuevamente de conquistar a la señorita con frases trilladas, por ejemplo, "¿con esa boquita tan hermosa decís mamá?" Pero la catarata de palabras con erres y pes se incrementó. Después de un "bajate, tarado" dicho por ella, prácticamente lo atropellaron los furiosos al llegar a la siguiente parada.

Así, nuestro amigo se bajó último y frustrado amorosamente hablando. Creo que tampoco le habían pagado en el trabajo, para que su infelicidad fuera perfecta digo.

Perdió en el 0600-chat, lo golearon en el 60, ahora le queda el SMS. O un final quizá más trágico.

¡Volvé cuando quieras!