FIJATE LO NUEVO

domingo, 28 de diciembre de 2008

El extraterrestre, el tetris y la revancha navideña

Es Caer Bajo presenta: una nueva entrega de la injustamente olvidada sección: COSAS QUE A KAZ NO LE PASAN O QUE NO SE ACUERDA BIEN PERO LAS ESCRIBE IGUAL.

24 de diciembre. Serían o iban a ser las 11 de la noche cuando me encontraba esperando el delivery de la pizza que prometí en el último post que iba a comer burlándome de la Dictadura de la Pavita y el ananá fizz. Torpe decisión la mía podrá usted advertir, ¿qué delivery labura un 24 a la noche? Sí, toda una conspiración orquestada por dicho régimen en conjunto con el gremio de repartidores y empanadas bailarinas.

Cuando bajaba los brazos y me entregaba al dulzor de la sidra, sentí un estruendo. No era un ya familiarizado cohete; tampoco era otro cohete, es decir, una flatulencia. De todos modos, el perro - no drogado - ladró como un condenado.

Salí para ver qué pasaba. Ahí fue cuando me interceptaron.

Y bueno, todo el trámite: una luz me elevó, mis pies estaban a un metro del suelo, entré a un OVNI, blablablá. Y ahí estaba esperándome. Era El Extraterrestre, nuevamente.

- Feliz navidad.

- ¿Vos sos Dios? - indagué a lo Alejo y Valentina en estado de trance.

- No, yo soy el Extraterrestre, jojojo (risotada que combinó a Papá Noel con Carlitox; sí, ¿no se acuerdan? El Alien es del palo)

Reí y le di un abrazo amistoso. Nota: no les recomiendo dar abrazos a extraterrestres, es una experiencia demasiado pegajosa.

- Te quería saludar antes de las fiestas pero, viste, se me hizo tarde... Es el re viaje venir de Marte hasta acá - se excusó y me propuso una revancha de Tetris. "Te quedaste calenchu después que te gané" me gastó.

En efecto, sacó su consola intergaláctica (ahora él jugaba de local) y nos batimos a duelo hasta las 23:59.

Esta vez yo, beneficiado por las interminables barritas en forma de Z que le llovieron al Alien, fui el ganador. Lo iba a gastar como el Gordo Larry a Tinelli, pero El Extraterrestre me sorprendió:

- Tomá loco, me dio lástima que todavía sigas jugando al tetris como en los '80... Feliz navidad - dicho esto, me dio un regalo. Rompo el papel ayudado por mis ilusiones pueriles. Y era, lo que había soñado. Me había traido la Play 3. Lloré.

- Ahora andá a brindar con los tuyos - me aconsejó.

- Sí, me deben andar buscando.

- No, la CIA me debe estar buscando a mí, encima que ando jugando cosas rusas...- Me expulsó del OVNI.

- Además, en otro blog me dijeron que acá habían marcianos fachos así que me voy a imponerles el marcianismo bolchevique.

- Dale, andá por Virreyes.

El resto de la noche no tiene por qué ser contada: yo tenía una Play Station nueva así de la nada, una historia que nadie creería y alguna que otra copa de más. Casi termino preso esa noche.

¡Volvé cuando quieras! Feliz 2009 para todos.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Que no te quiten el placer de una buena pizza

Decir pizza es recordar buenos momentos: es evocar su sabor inconfundible, es evocar reuniones con amigos, es evocar el indiscutible humor negro de las propagandas de Sibarita de hace un tiempo... Sin embargo, a nuestra querida redonda la maltratan con frecuencia. Vos, amigo, deberás saberlo porque seguro que sos tan pizzero como yo y sabés que hay cosas que no se hacen.

Por ejemplo, el otro día fui a un pizza libre con mis amigos. "¡Dale, vamos ahí que va a haber lugar seguro!", me decía uno. Al preguntarle por qué estaba tan seguro argumenta: "porque no va nadie nunca" Mi posterior "por algo será" no pudo cambiar el destino: teníamos que ir a ese lugar y punto. OK. Entramos, nos acomodamos, reimos, cargamos a un hincha de Racing que iba perdiendo, comimos... Y, ¿para qué? Mi paladar apocalíptico no se había equivocado: la pizza era horrible. Toda una falta de respeto.

Alfredo Casero, desde su columna en La Razón, opina que "una pizza mal hecha merece el peor de los repudios porque es un maltrato al alma." Ninguna frase se ajusta más a lo que sentí esa noche. La calabresa era tan fuerte que le tuve que sacar el único salamín que tenía, la de papa no tenía sentimiento, comer la de champignones fue sólo un trámite... Y la lista sigue. También te ofrecían las estéticas porciones de pizza con ananá, que son una verdadera ofensa hacia la propia pizza. ¿A qué idiota se le ocurre mezclar algo salado con algo dulce? Estas aberraciones son castigadas por Horacio en sus Instrucciones para Comer.

A priori la cena ya estaba mal: ir a una pizzería libre. La pizza posta es en la que se la pedís a un cocinero gordo y sudoroso en la cara, no la de un lugar en que se fomenta la compertencia entre amigos cuando viene la chica con la bandeja diciendo "morrón, calabresa, aceituna" y vos querías la de morrón y resulta que el hachedepé de tu amigo fue más rápido y se la ganó. Tal vez los pizza libres sean una fábula del Capitalismo.

En fin, no te comás un garrón y elegí bien donde comerte una pizza. Si no te pasa como a mí (y ojo que estoy omitiendo por razones de buen gusto, las consecuencias nada graciosas de mi mala alimentación aquella noche).

Mi consejo: comprate una pizza si tenés ganas, no importa que te excedas de peso porque nada va impedir exceder tu felicidad de panza llena (qué linda frase me mandé). Pasá las mejores fiestas y festejá diciéndole NO a la dictadura del pavito con sidra: ¡pizza y cerveza para todos!

¡Volvé cuando quieras!

jueves, 11 de diciembre de 2008

"Fabulosas" historias en San Fernando

Como este sábado 13 estoy yendo a la Heladera de Núñez - que ese día como el anterior va a estar que arde porque van a estar tocando - nada mejor que dedicarle un posteo a ellos, a Los Fabulosos Cadillacs.

Había pensado primeramente en contarles acerca de detalles y reflexiones simpáticas de esta banda pero, ¿para qué esforzarse si la Rolling Stone o el Suplemento Sí lo hacen mejor? Por ello, acá tienen anécdotas que a KAZ le tocó vivir en su querida Ciudad de San Fernando. El anecdotario es imperfecto: no hay relatos de Sergio Rotman, Ricciardi, Lozano, Siperman ni del recordado Toto Rotblat; pero, afortunadamente, sí hay de los "líderes", Gabriel Vicentico Fernández Capello y Flavio Cianciarulo.

Vicentico y el Vicente Nario de San Fernando

Ocurrió en 2005, año del bicentenario del partido, en que nuestro vitalicio intendente Amieiro se creía más que Kirchner porque ya habíamos celebrado los 200 antes que la Patria misma, que todavía le faltaban cinco que esperar. Por ello, había decidido no traer a los mismos folkloristas de siempre: se la jugó trayendo a Vicentico.

El entonces ex cadillac la descosió, como siempre, pero el público (¡ay, mi San Fernando!) era un público sediento de temas como "Culpable" o "Algo contigo" y que había venido porque el recital les quedaba cerca. Por eso, me molesté cuando cuando Gaby saliera a tocar "Yo no me sentaría en tu mesa" - indiscutible himno fabuloso - y la gente se quedara callada. ¡Ni siquiera coreaban ooohh oooohhh ohh ohh! Ningún intento de pogo. Yo junto a mi hermano eramos los únicos locos. Una irreverencia.

Flavio y las compras en el supermercado

Esta es más personal y del mismo año. Yo estaba en el entonces Supermercado Norte y de repente me dicen "¿ese no es Flavio, el de los Cadillacs?" En efecto, sí lo era. Estaba en las góndolas de gaseosas, creo recordar, junto a su esposa e hija. No le dije nada. La vida nos volvió a encontrar... cinco minutos después en la caja. Antes de que se fuera lo llamé por detrás. "¿Usted es Flavio Cianciarulo?" indagué tímidamente con mis catorce años. Asintió y me firmó un autógrafo apoyado en el tubo del changuito, un capo.

Meses después, yo estaba entrando a una fotocopiadora que creo que le hacía los pins a su Mandinga Project. Estaba con mi viejo que me dice "¿ese no era el que escuchas vos?" Cuando me doy vuelta (siempre desatento yo), pareció que me había recordado y tocó bocina. Un grande.

Moraleja: ¿para qué hacerse fan de Madonna o Axel Rous si se puede ser fanático de bandas cuyos líderes se encuentran a la vuelta de tu casa?

Concluyendo, aguante LFC. ¡Volvé cuando quieras!

PD1: No seré Chapa pero tengo lo mío...
PD2: El supermercado Norte era, en realidad, de Tigre en el límite con San Fer, pero bueno... ¡Tantas cosas nos ha robado Tigre!
PD3: El autógrafo de Flavio, lamentablemente, no lo conservo: para evitar esfuerzos literarios diré que me lo perdieron.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Para los que no creen en el éxito de este blog

Es evidente que las masas tomaron conciencia luego de leer el anterior post de este mismísimo blog sobre Domingo Cavallo y se decidieron a actuar al respecto. Los hechos hablan por sí mismos: ayer el ex ministro fue escrachado en Francia. Sí, todo un cacerolazo. Y además, ¡en Francia! ¡Yo también había escrito acerca del afrancesado Telerman! No puede haber tantas coincidencias, es claro que estos manifesatantes fueron influenciados por Es Caer Bajo.
Como siempre, ¡volvé cuando quieras! Si tienen algo que comentar, haganlo en el post de abajo que es el que vale, ¿o no? Au revoir!

jueves, 4 de diciembre de 2008

Cavallo y el bloguerismo apátrida

El siguiente post es auspiciado por:
Telerman Telecomunications Company
DESCUENTOS A LLAMADAS A FRANCIA Y A MÉXICO CON "PLAN AFRANCESADO" Y "PLAN DÍGAME LICENCIADO"
TELERMAN TC TE CONVIENE. ¡VOS AHORRÁS Y LLEGÁS A FIN DE MES Y NOSOTROS GANAMOS GUITA Y LLEGAMOS A OCTUBRE DE 2009!

Creo yo que en el país no hay nadie más iluso que el que hizo correr el chiste "más solo que Cavallo en el día del amigo". Por favor, muchachos, si Domingo Felipe tiene cada amigo...

Sino vayan a su blog (sí, la blogósfera ya está perdida).

OK, como sé que no es una experiencia muy agradable ni ya nadie tiene tiempo de leer artículos neoliberales - como sí en los noventa en los que no existía el MSN, el Féisbuc ni Wanda Nara - ¡Es Caer Bajo les trae esta breve y exclusiva sinopsis de Cavallo.com!

Empecemos a ojear las notas. Veo que desde el principio a él le gusta robar posteos con videitos de Youtube, flojísimo Minguito. A ver, ¿qué más? Defensa al modelo de Fujimori y al gobierno de Alan García, Mariano Grondona y más cosas que serán denostadas o exaltadas a gusto. Cosas esperables en un sitio como estos.

Sin embargo, hay algo que es imperdonable: la sección de comentarios.

A priori, la había juzgado de mal gusto para todos. Para él - sí, pienso en él como si alguna vez hubiera pensado en mí - porque pensé que se iba a llenar de argentinos que lo íbamos a recontrainsultarporlapobrezaelcorralitoelcorralónydemás, y para nosotros, porque tampoco faltarían indigeribles dinosaurios aduladores del ex ministro. Pero la realidad marcó que, nuevamente, habíamos perdido nosotros porque sólo se ven allí admiradores y/o seguidores del Padre de la Convertibilidad. Como muchos del palo, debe optar por la moderación de comentarios, pensé como única explicación racional.

Resumo mi aventura con lo que creía peor: que los lectores encabecen su comentario con un "Querido Dr. Cavallo", pero más nefasto fue ver cómo Mr. Mingo contesta mensajes vacíos con cancheros "muchas gracias, un abrazo para vos".

En conclusión, como diría el filósofo Juan Pablo Feinmann, cualquier pelotudo tiene un blog.

Sí, me zarpé. ¡Volvé cuando quieras!