Es Caer Bajo presenta: una nueva entrega de la injustamente olvidada sección: COSAS QUE A KAZ NO LE PASAN O QUE NO SE ACUERDA BIEN PERO LAS ESCRIBE IGUAL.
24 de diciembre. Serían o iban a ser las 11 de la noche cuando me encontraba esperando el delivery de la pizza que prometí en el último post que iba a comer burlándome de la Dictadura de la Pavita y el ananá fizz. Torpe decisión la mía podrá usted advertir, ¿qué delivery labura un 24 a la noche? Sí, toda una conspiración orquestada por dicho régimen en conjunto con el gremio de repartidores y empanadas bailarinas.
Cuando bajaba los brazos y me entregaba al dulzor de la sidra, sentí un estruendo. No era un ya familiarizado cohete; tampoco era otro cohete, es decir, una flatulencia. De todos modos, el perro - no drogado - ladró como un condenado.
Salí para ver qué pasaba. Ahí fue cuando me interceptaron.
- Feliz navidad.
- ¿Vos sos Dios? - indagué a lo Alejo y Valentina en estado de trance.
- No, yo soy el Extraterrestre, jojojo (risotada que combinó a Papá Noel con Carlitox; sí, ¿no se acuerdan? El Alien es del palo)
Reí y le di un abrazo amistoso. Nota: no les recomiendo dar abrazos a extraterrestres, es una experiencia demasiado pegajosa.
- Te quería saludar antes de las fiestas pero, viste, se me hizo tarde... Es el re viaje venir de Marte hasta acá - se excusó y me propuso una revancha de Tetris. "Te quedaste calenchu después que te gané" me gastó.
En efecto, sacó su consola intergaláctica (ahora él jugaba de local) y nos batimos a duelo hasta las 23:59.
Esta vez yo, beneficiado por las interminables barritas en forma de Z que le llovieron al Alien, fui el ganador. Lo iba a gastar como el Gordo Larry a Tinelli, pero El Extraterrestre me sorprendió:
- Tomá loco, me dio lástima que todavía sigas jugando al tetris como en los '80... Feliz navidad - dicho esto, me dio un regalo. Rompo el papel ayudado por mis ilusiones pueriles. Y era, lo que había soñado. Me había traido la Play 3. Lloré.
- Ahora andá a brindar con los tuyos - me aconsejó.
- Sí, me deben andar buscando.
- No, la CIA me debe estar buscando a mí, encima que ando jugando cosas rusas...- Me expulsó del OVNI.
- Además, en otro blog me dijeron que acá habían marcianos fachos así que me voy a imponerles el marcianismo bolchevique.
- Dale, andá por Virreyes.
El resto de la noche no tiene por qué ser contada: yo tenía una Play Station nueva así de la nada, una historia que nadie creería y alguna que otra copa de más. Casi termino preso esa noche.
¡Volvé cuando quieras! Feliz 2009 para todos.


