FIJATE LO NUEVO

jueves, 19 de febrero de 2009

Conocer a la Mujer Asado

No, esto no es un freak show, señores; que nadie ose a juntar a la Mujer Asado con la mujer barbuda (con la que saldrás vos, gilastro, jeje). Como ya he escrito hace un año más o menos - el que no lo leyó se embroma, o bien hace click acá - este tipo de mujer... ¡No sabés lo que es!

En esos tiempos, yo creí conocer a la mujer asado y catalogué toda la clase de salames con la que ella salía, por supuesto lamentando no ser uno de ellos. Sin embargo, hoy encontré a la mina que no sólo te quitaría el hambre, sino que también se merece el aplauso pa'l asador.

Pero ojo, yo no me estoy comiendo el asadito. Este no es uno de esos posts soberbios que se leen en otros blogs, que no hacen más que comer delante de los pobres (¿se creían que iba a ser tan meloso de decir que mi novia que no tengo es ahora la Mujer Asado no con las que fantaseaba, como gatero retirado?). Se puede afirmar que he adoptado con las mujeres asado las misma postura que con el fútbol: sólo las miro. Antes quería ser futbolista pero las patas no me dieron, del mismo modo que antes quería levantarme a una de esas pero no me dieron la cara... ni la billetera.

Pero pasemos a lo que voy (o a lo que quería postear), yo tan entusiasmado estaba describiendole la mina a un amigo (que reservaré su identidad porque solía andar por la blogósfera) en lugar de decirme "nah, qué hija de..., qué grande" termina diciendo lo que no encajaba para nuestra viril conversación: "sos muy superficial." Tal vez él ya haya llegado al nirvana sexual y no le interesen más mis detalles o ande en una cruzada sentimental o algo así. Para pensarlo y sacar conclusiones.

Con él o sin él seguiremos preparando el fuego ante la Mujer Asado pero, eso sí, con la servilleta puesta de babero. ¡Volvé cuando quieras!

miércoles, 11 de febrero de 2009

Burguesito en repudiable publicidad

¡Otra que Padre Rico Padre Pobre! ¿Vieron la última publicidad de Epson? Para los que dijeron que no, acá va el lamentable video.



Qué mal gusto. Y qué poco tacto el de la agencia. Bajo la coyuntura de una crisis como esta, con millones de despidos en el mundo, unos publicistas pretenden que nos riamos de una reducción de personal. El padre le hace notar al – hasta pedante – hijo que ha dado su primer paso en la empresa. Es lo que nos explica el Padre Rico, que sólo nos importe caer parados sin preocuparnos por el trabajador, sin crear conciencia social.

Obviamente, estas situaciones no son inventadas por Epson y la agencia: son verídicas. Pero es repudiable que no hayan hecho al lado una crítica social y dejar como verdaderos imbéciles a los laburantes al decir “simpático, el niño”. De esa forma, el trabajador es el gil, el bufón como groseramente se expresa en el segundo comercial (sí, además hay un segundo…). Hubiera quedado justo si los oficinistas dijeran, al final, “pero qué hijo de mil…”

En Facebook se ha creado un grupo en contra de dicha publicidad, si tenés uno buscá “Desempleadora Epson”. El creador de aquel espacio resume esta denuncia: “De ningún modo podemos permitir que de una manera tan burda se publicite un artículo jugando con una problemática tan compleja y sensible y que les importe un carajo cuántas personas hoy están padeciendo el flagelo del desempleo gracias a que ‘creciditos juniors’ aprendieron muy bien que la variable de ajuste siempre es el trabajador.”

Bueno, me enojé como verán. Sé que me ocupo siempre de satirizar y pedir cosas como que aprendan a comer los yanquis o que vuelva la inquisición para controlar las blasfemias de los floggers, pero al ver esta propaganda me dije que tenía que expresar el repudio en este blog. O tal vez esté escuchando mucho Ska-P, no sé…

¡Volvé cuando quieras!

martes, 3 de febrero de 2009

If you knew eating well...

Asumió Obama y la gilada le llena la mochila de temas como el antídoto conta la crisis y la paz mundial (ja, ¡qué ilusos!) cuando hay un asunto pendiente mucho más importante para los yanquis y - por inercia globalizadora - para el resto del mundo: que aprendan a comer.

Este post podría traducirse a vuelo de pájaro como contestatario a la comida chatarra y de lo mal que te hace comer un Big Mac pero no, señor, yo no milito en el fascismo de los sanos. Comete una veintena de chinchulines si te place, pero que tarde un poquito, porque éste es el problema: cuando la comida es rápida. El problema comienza cuando el fast ayudado por el capitalismo, gran impulsor de la medida del tiempo, llega hacia la food y aparecen hamburguesas hechas de gusanos pero preparadas en un minuto.

He discutido con el Sociólogo no convencional Emilio Durlock acerca de este tema. Él, apoyado en la imperdonable regla de proporciones directas, sostuvo que mientras más rápida fuera la comida, más rápido desaparecería el hambre en los pobres. "Sobre todo cuando los piqueteros van a exigir Big Macs" agregó. No obstante, yo creo que si se pierde la tardanza de la comida, por ejemplo, la madre preparando una lasagna toda la mañana, el capitalismo nos haría perder otro placer del hombre. Justifiqué con lo siguiente, ¿vieron que hay gente que afirma que las tres mejores cosas de la vida empiezan con C? (Una es comer, le cambiamos la M y es otra y a ésta si le cambiamos las vocales sale la tercera, ¿se entiende?)

Entonces formulé que el capitalismo nos hace aceptar que una de esas cosas si es rápida, está bien. Pero que yo sepa que hay otra cosa que empieza con C que si pasa muy rápido, no es muy bueno que digamos...

Y así, los yanquis siguen difamando a la comida con sus concursos de embullidores de salchichas que degluten 200 por minuto y mientras más rápido mejor y con su sueño de que el Pueblo se alimete a base de pastillas a modo astronauta, con el mismo sabor a lechón, por ejemplo, pero sin la exquisita forma del lechón. Por eso pido, señor Obama, que cambie al menos esto.

¡Volvé cuando quieras!