FIJATE LO NUEVO

lunes, 30 de noviembre de 2009

La guerra de los sexos y la lucha de clases

Luego del receso bloguero debido a las exigencias de la universidad, regresa EsCaerBajo. Como me encuentro muy pancho, no tengo ganas de postear. Llamé a Troy McClure para que me cubra pero me dijeron que andaba ocupado haciendo "cosas" con peces. A último momento, conseguí un nuevo personaje. Muy particular él. Tal vez les moleste su excesiva verborragia, pero es lo mejor que se pudo conseguir por estos lares; tómenlo o déjenlo.

Escribe desde algún punto de Carupá el Comandante Etel Rojo.

Hoy les hablaré de la llamada guerra de los sexos, lo que no es más que una patraña de la clase reaccionaria.

Por un lado, nos quieren imponer una lucha que nos distraiga de la verdadera lucha, la madre de todas las luchas, mucha lucha, nos enfrentan contra el sexo opuesto. Así, los hombres dominamos a las mujeres y éstas quieren dar vuelta la tortilla. Y surge la rama más fundamentalista de esta guerra non santa: el feminismo. Ya no piden igualdad. Piden someternos a nosotros. ¿Entienden? Y los oligarcas festejan nomás.

Por el otro, el sistema nos trata de tarados y nos pinta como algo buenísimo el transmitir amor y algo más de un bando hacia otro... Por favor, nunca el término medio. Nunca la igualdad, siempre habrá una persona arriba y otra persona abajo (sí, en el sentido en que estás pensando también). La posta la tiene la compañera Violencia Rivas: "el amor es soportar la mierda del otro."

¡Y luego surgen debates innecesarios que una vez más nos desvían de nuestro objetivo de la toma de los medios de producción! Los "progres" (¡ay los "progres"!) incurren en el debate del matrimonio gay. ¡Imbéciles! Entran como caballos en una disputa que tiene como protagonistas a... ¡Macri y la Iglesia! ¿Tan difícil es que se den cuenta de que no es más que un jueguito de la Derecha?

Divide y reinarás resa un maldito principio. Y siempre nos tenemos que poner del lado de algún funcional a la derecha. Macri-Bergoglio, Alfano-Pachano, Tinelli-Cristina... ¡Sí Cristina para el que no entendió bien! Funcional a la derecha, nos distrae con la perniciosa guerra de los sexos como nadie. "Argentinos, Argentinas", "Porque yo que soy mujer..." ¡Dejá atrás esa pantomima del sistema, comandante del Estado Burgués, dejá de transar con el sistema!

Por eso, desde este espacio (que también es muy funcional a la derecha) les pido que tomemos el fusil y... ¡Muerte a Ricardo Fort!

OK, no me golpee Comandante. Vuelva cuando quiera.

martes, 10 de noviembre de 2009

El Che pibe (o una visión de los cambios zonales)

Como estoy teniendo una semana cargada, me dedico a una especie de refrito. Este post salió a la luz en septiembre de 2008 pero apenas unos segundos, ya que me arrepentí de haberlo publicado. Muchos días atrás lo redescubrí en el Google Reader y noté cómo el tiempo había cambiado tantas cosas en la zona. Ofrecemos una edición resumida:
(...) Estaba solo con un precario bombo al que lo hacía sonar derramando cánticos, a mi suponer a una cuadra de distancia, rebeldes. Él formaba parte de una clase oprimida con historia en el país: la del "Che Pibe". Siempre se lo veía de aquí a allá, obedeciendo órdenes de despóticos patrones hasta que llegó el momento de rebelarse.

(...) Comenzó a protestar, a denunciar y a guevarizarse. Era el Che, pero pibe. El Che Pibe.

(...) - ¿Hasta donde llegará nuestra lucha? - indagué.

- Hasta Victoria siempre
- me dijo con sonrisa socarrona. Era un hecho, ¡era la reencarnación del Che!

- Hasta la victoria siempre era - corregí sólo para hacerme el superior.

- No, bostero amargo, hasta Victoria siempre. ¡Aguante el Matador!

Volvió a tocar el bombo y cantó estrofas ofensivas a Boquita sacando a relucir su trapo rojo, pero en el que noté en cada uno de sus lados otro color: el azul. Azul y rojo, los colores de Tigre. Y le había ganado a Boca, lo que hay que aguantar.

- ¡Hijos nuestros! - me carga y yo no me iba a quedar callado. Hasta que vino la barrabrava, me sacaron a patadas y el Che Pibe se fue tomando una botella.
O el muchachito cedió porque Massa lo estaba mirando o era que tenía razón el viejo anarquista de La Patagonia Rebelde que vaciaba las botellas de alcohol porque arruinarían la revolución.


¡Cómo cambian las cosas en un año y algo! Cristina y Massa, íntimos. El intendente con el slogan a lo Gran Hermano "... te está mirando", cuando ahora le piden que mire más las calles (y que ponga mano dura). El Club Atlético Tigre ganando partidos...
Lo que es el destino... Tal vez hasta el Che Pibe se aburguesó e hizo campaña para De Narváez.


¡Volvé cuando quieras!

martes, 3 de noviembre de 2009

Robinson Crusoe, el animal social y sus preguntas

En diversos ámbitos de la vida, más frecuentemente en los programas de radio, se hace la misma pregunta: ¿qué te llevarías a una isla desierta? Proliferan esas consignas porque existe una manía del hombre contemporáneo por aquellos lares. ¿O acaso creían que lo peor de todo esto era la infinidad de fanáticos de Lost?

Así como la pregunta está muy quemada, las respuestas también suelen ser predecibles. Veamos:

- Algún tipo dirá que se la lleva a Pamela David pero, por lo menos en este blog, no consideraremos a las mujeres como cosas.

- Los obsecuentes de siempre llamarán diciendo que se llevarían una radio para poder seguir escuchando el programa de la consigna. ¡Ilusos! Ni Radio 10, lamáspotentedelpaís llega a tantos kilómetros. (Nota aparte merecería el desmadre de la naturaleza al escuchar un Dale Gas de González Gold)

- Algún futbolero llamaría y - emotivamente y emulando a Alejandro Apo - se pronunciaría a favor de traer consigo una pelota. Que no sería mala idea. Imaginate: verde por todos lados, un poco de esquizofrenia que conseguirás de tanto estar solo y ya podés jugar contra vos mismo... Además, Náufrago nos ha enseñado que una pelota puede ser una gran compañera. ¡¡Wilson!!

- Algún vicioso de las nuevas tecnologías no vacilará y enumerará: computadora, celular, Mp4, DVD... OK, el problema radica en dónde enchufarlos.

- Nunca faltará tampoco el que diga un libro (como nunca se ausentarán preguntas específicas como "¿qué libros te llevarías a una isla?"). Tal vez me llevaría "El Nombre de la Rosa" ya que mientras más me dure lo que me llevo, mejor. Si el libro ya lo leíste pierde la sorpresa... Y es propenso a cubrir necesidades fisiológicas después de comer.

- Peor es quien preguntase qué discos llevarías. Eso demandaría un objeto más por traer para que reproduzca el sonido. Ojo: de última, puede servir como frisbee. Más si es un vinilo. Y si son los grandes éxitos del Teto Medina.

En conclusión, la gente no está preparada para viajar a una isla desierta. Estamos muy maquinizados como para abandonar nuestras radios, nuestros blogs... Y, principalmente, no queremos ir a una isla desierta. Qué diría Aristóteles del animal social que huye de la polis, oh. "Yo nunca pedí irme a una isla desierta" diré la próxima oportunidad, tan sólo para hacer renegar al indagador nomás.

¡Volvé cuando quieras!