FIJATE LO NUEVO

martes, 22 de diciembre de 2009

El Extraterrestre, Papá Noel y el saxofón

En estos días he sido abducido por una nave espacial. Obviamente era El Extraterrestre amigo de siempre, ¿qué otro alien precisaría algo de mí? Ni bien ingresé, me sometió a una suerte de chequeo. "No tienes espíritu navideño" dictaminó al concluir. "Y..." esbocé. "No hay problema, terrícola, te llevaré con tu líder."

Volamos mucho tiempo y por fin llegamos al lugar indicado... un bar de la zona. "Yo pensé que había que ir al Polo Norte, hubiésemos ido en remis" quejóse el verde. Entramos.

Luces que juegan con la penumbra, humo dando vueltas, jazz. Ambiente. "¿Cómo te mostrás así? ¿No ves que te pueden denunciar por alien y terminás brindando con el FBI?" "No pasa naranja, terrícola", me pidió que contemple a todos los fumados que habían ahí, "¿te pensás que soy el único extraterrestre que ando dando vueltas por ahí?"

"Dame dos speed con melón" pidió el Verde. "Todos vienen acá de incógnito, KAZ" reveló, "venimos a pasarla bien y, además, no hay paparazzis. Mirá si vendremos todos de incógnito que hasta este vino."

Me di vuelta. "¿Quién? ¿Fort? ¿Zulma?" Nada que ver. El presentador del show jazzero fue claro: "¡Papá Noel con nosotros!"

Sí. Papá Noel existía. Y estaba tocando el saxo. ¡Y cómo lo hacía! Ahora entendía por qué en los Todo por dos pesos se venden muñequitos de él tocando ese instrumento...

Después de su presentación el Verde lo acercó a la mesa. Buena onda. Me contó que en sus grandes épocas había compartido escenario con el mismísimo Charlie Parker. "¡No sabés cómo sonábamos con ese negro!" rememoró mientras chupaba un vaso de vodka. Pasamos la noche hablando de jazz, de ska... Hablamos de grandes del saxo en el país como Pettinato de Sumo, Sergio Rotman... Comentamos de Dancing Mood:"¡qué bien que toca la trompeta ese Hugo Lobo; cuántos vientos, es un temporal, nene!" se emocionó.

Promediaban las cinco de la mañana, el viejo se estaba yendo. Me atrevo o no me atrevo. Me atrevo. "¿Me regalás el saxo? Sabés, por qué me gustaría aprender..." Se negó rotundamente (omito reproducir los términos en que se expresó para no quitarle la ilusión a los niños). El viejo andaba con copitas de más, entendí...

Pero se volvió. "El saxo nunca, pero si querés pasamos Una Noche en Túnez y de ahí me ayudás a repartir regalos" propuso. Acepté y nos subimos a la nave del Extraterrestre con rumbo al África. Todo ree loco, pila pila, jo jo jó.

¡Volvé cuando quieras! Yo me quedo por acá en Túnez (?). Por lo tanto, este es el último post por algún (veraniego) tiempo. Feliz año, década y demás, un abrazón. Qué Night in Tunisia por Dios.


martes, 15 de diciembre de 2009

"Sobrevaluación" y "desprecio" del Arte

Hace unos días descubrí en el Facebook - dichosa red en la que uno puede encontrar infinidades de opiniones - un grupo en el que califican de "ladrona" a la genial Marta Minujín. En este espacio no se encuentran más justificaciones para esta acusación que un simple y dudoso ejemplo. Hice un bollito de papel - ponen en boca de la artista - te lo vendo a U$D 9.000.

El grupo no pasa los 15 miembros pero me temo que se debe a falta de difusión porque considero que este pensamiento es compartido por gran parte de la sociedad. Y Minujín es sólo un caso, porque se extiende hacia todo el ambiente artístico. Es cierto que por el arte se paga bastante. Pero - seré axiomático - es Arte. Es Arte. Y lo más triste tal vez no sea que se paguen fortunas por él, sino que hay gente que menosprecia la manifestación artística. Y no la entienden, claro.

Tomando al pie de la letra la imputación a los artistas no me queda otra que pensar cuán fácil sería todo. "Mirá Cacho, hacemos un bollito de papel, vamos a una galería a exponer y nos sacamos la grande." ¿Por qué no lo hacemos entonces? Sin querer, estas personas han propuesto el milagro argentino, la clave del éxito, la distribución de la riqueza... Basta de emprendimientos dudosos: pongámonos un taller de arte y se acabó, no laburamos más... No, dudo que sea tan fácil...

(...Sobre todo porque a todos nos falta algo de locura).

Postdata: la presidenta dijo que usará reservas del BCRA para afrontar la deuda externa. ¡Qué ilusa! Si otra hace mucho ya se la pagó con choclos al entonces Rey de Nueva York...



Volvé cuando quieras.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Viejitos piolas y drogones

La drogadicción siempre parece estar estrechamente vinculada a la juventud. Sin embargo, sostendré que hay un grupo de mayor consumo que es el más proclive al contacto con yerbas al ser influenciado - cuándo no - por los medios de comunicación: los ancianos.

Son las personas de tercera edad las que viven empastilladas. Claro, buena parte por receta. Pero otra gran parte se automedica de forma paranóica.

Leen en el Diario Popular que tal planta hace bien para el Alzheimer y ya van corriendo a comprarla en un Todo suelto para mezclarla en el té. Más tarde, ven la publicidad de alguna revista que refuta la teoría del matutino y propone otra hierba y mismo procedemiento. Si eso no es adicción, diganme qué es.

Aparece por la tele un viejo que se muestra muy atlético que tiene que empastillarse para conservarse... ¡Muchachos, eso es apología!

Los viejos además suelen mirar noticieros como los de América y Canal 9.

De esta manera, se guían por dudosos avances científicos que les cuenta un tal Andino.
- Vieja, mirá, morfar aloe vera te hace llegar a los 90 años en forma. - ¡Pero, Héctor, si vos ya tenés 95 y seguís jorobando la paciencia!

Y si miran mucho Telenueve quedan anestesiados con Fachozepam y Revolvertril, drogas con contraindicaciones tales como sudor, temblores y - contrastando al alcohol - sensación de inseguridad.

Debemos procurar que la ancianidad se aleje del flagelo de las drogas... Pero si fracasamos al menos hagámosle probar drogas más divertidas, ¿qué les parece?

Volvé cuando quieras.